martes, 23 de agosto de 2011

rambling in the night

¿Hasta dónde lo lleva a uno el destino, o las consecuencias o lo que sea que cualquiera le llame a lo que le termina pasando?
¿Hasta dónde no es culpa de uno?
¿Es de un lado, del otro o una mezcla de los dos?
¿Cómo termina uno donde está?
No sé cómo terminé acá, no sé cómo lo podría arreglar. No sé si tiene arreglo siquiera. No sé si hay algo que arreglar. No sé si después que pase el tiempo y vea lo que pasó si no lo veré como algo que era irremediable.
No sé por qué a veces me ataca esa tristeza irrefrenable aunque en la mayoría del tiempo, racionalmente, me parece ilógica.
Creo que llegamos a la vida sin manual, que llegamos con la hoja de respuestas en la mano en el segundo después que nos entregan los resultados del examen.
Lo bueno que le encuentro es que no siento rencor con nadie ni nada. Logré darme cuenta a tiempo que es una pérdida de tiempo. Que no sirve, que es exteriorizar las propias culpas.
Duele, pero menos sabiendo que no hice un martirio de lo que es, de una manera u otra, mi culpa.

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